¡Salvad a los niños! (Parte 2)

Seguimos con los más pequeños, porque como dice el refranero español “más vale prevenir que curar”.

En la Parte 1 tratamos la importancia de no confiar en la industria alimentaria (por muchos sellos de entidades teóricamente preocupadas por la salud), de la necesidad absoluta del movimiento libre para el desarrollo de los niños, y de lo interesante de que se descalcen siempre que sea posible.

En esta parte 2, hablaremos de la necesidad de la Vitamina D, de las posibles causas de la miopía y de cómo evitarla, y para que no sea demasiado largo el post, dejaremos los temas de antibióticos y psicología del elogio para la tercera y última parte.

1. Vitamina D

Cada vez leo con más frecuencia noticias como esta, en las que se nos alerta de la importancia del sol para nuestra salud. La suerte de países como España y Singapur, es que si queremos, el sol está disponible, no como los pobres Noruegos o Finlandeses que tienen que tomar suplementos o emigrar…

La vitamina D tiene numerosas e importantes funciones (impacta múltiples aspectos de la salud. Incluso juega un papel importante en la salud mental, existiendo una relación clara entre bajos niveles de vitamina D y depresión, Parkinson y Alzheimer.)

El caso es que cada vez somos más psicópatas, y aquí ya no sé si echar la culpa a la industria (que nos quiere vender cremas de protección solar a toda costa) o a que la palabra “cáncer” nos trastorna y no nos deja pensar con claridad.

Y digo esto porque cada vez veo más niños-burka como estos en la playa.


Vale, no hace falta que sea tan exagerado como en esta foto, pero muchas veces se les unta de crema de la máxima protección, y de esta forma conseguimos el mismo efecto: 0 vitamina D.

Lo sé, lo hacemos por su bien. Pero creo que nos equivocamos.
Sentido común. ¿Son las 2 de la tarde y se mueren hasta los pajarillos con el calor? Vale, no es el momento de que un niño realice actividad de ningún tipo al sol. Ni con crema, ni con neopreno. SOMBRA y castillos de arena.

Son las 5 de la tarde y se está de maravilla en la playa.

Ahora si es el momento de que el pequeño “fabrique” toda la vitamina D que pueda. Nada de burkas, neoprenos, cremas…
2. Miopía.

A mi siempre me habían contado que la miopía era hereditaria y que poco podías hacer si caías en sus garras.

Yo ya he caído, y de momento, lo máximo que he conseguido (gracias a seguir los consejos de mi padre de no utilizar las gafas salvo cuando es estrictamente necesario, o dicho con sus palabras “no acostumbrarme a ver bien”) es no aumentar mis dioptrías, y llevo con 1 en cada ojo desde los 18 años.

Pero podéis prevenir que vuestros pequeños sean miopes.

La mejor entrada que he encontrado hasta el momento sobre este tema es la de Marcos (de Fitness Revolucionario) y podéis leerla entera aquí, pero os resumo lo que creo que es más necesario que sepáis:

Causas de la miopía:

Lectura y pantallas: Apostaría a que en Asia la incidencia es mucho mayor que en Europa. Pocos adolescentes conozco en Singapur (asiáticos) que no vengan con sus gafas al entrenamiento. La de horas que se pasan los pobres (desde bien pequeños) con ordenadores y iPads es una de las causas.

POCA LUZ SOLAR: Directamente relacionado con lo que hablábamos en el primer punto, los niños no son alérgicos al sol (y los adultos tampoco, aunque las chinas lo crean). Lo necesitan.

Por otra parte, si una causa son las pantallas, (en las que obligamos a una vista  que se ha desarrollado principalmente para objetos lejanos en la evolución del ser humano, a adaptarse a leer letras diminutas) se puede entender que al estar encerrados viendo la tele en lugar de en la naturaleza enfocando objetos más lejanos, perdamos la práctica para ello.

Por lo tanto, la recomendación anterior sirve también para esto. Los niños (y los adultos) necesitamos la naturaleza. No porque seamos hippies súper guays , sino porque de verdad afecta a nuestra salud estar encerrados en edificios con luz artificial.
La mala alimentación (y cito textualmente):

El exceso de azúcar y carbohidratos refinados es probablemente el factor alimenticio que más ha influido en la pérdida de visión de los más pequeños (y adultos). Los picos de glucosa en sangre producidos por un exceso de carbohidratos no son buenos para tus ojos, y niveles elevados de insulina en sangre producen un crecimiento anormal del globo ocular (detalle), que es precisamente un desencadenante de la miopía. Por otro lado, la retinopatía diabética es ya la primera causa de los nuevos casos de ceguera en Estados Unidos (estudio).

Así que la forma de prevenir la miopía es relativamente sencilla y ayudará a otras muchas cosas:

– Más tiempo al aire libre

– Menos tiempo encerrados viendo la televisión o el iPad

– Menos azúcar y carbohidratos refinados.

Espero que os haya resultado interesante y que si alguien tiene alguna duda/discrepancia respecto a algo COMENTÉIS y me haréis muy muy feliz.

😁

Saludos!

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